En la reciente entrevista que realicé a Antumi Toasijé, Director del Centro de Estudios Panafricanos, éste afirmó, en relación a Frantz Fanon, que “En general es un mal síntoma encontrar a Fanon más traducido que a cualquier otro autor panafricanista, eso indica que en Occidente gusta demasiado”. Me parecieron unas palabras lo suficientemente significativas como para utilizarlas como titular de la entrevista. Debo decir que la respuesta de Antumi me sorprendió bastante.
He leído Los condenados de la tierra de Frantz Fanon y me parece un libro muy crítico con Occidente. De hecho, incluso Jean Paul-Sartre afirma en el prólogo que nos encontramos ante una obra “escandalosa”, dada la indiferencia que Fanon muestra hacia el futuro sociopolítico de Europa. De todas maneras, creo que las palabras de Antumi nos muestran una realidad que debemos tener muy en cuenta.
Analizando el transcurso de la historia de los africanos y su diáspora, constataremos con facilidad que la mayoría de nuestros líderes han sido asesinados, encarcelados u obligados a exiliarse para, así, silenciarlos, es decir, jamás han gozado de un mínimo de promoción mediática, de tal forma que cuando uno de nuestros jefes políticos goza de suma publicidad en Occidente, debemos plantearnos una serie de preguntas (puesto que nos encontrarnos ante una contradicción).
Históricamente, Occidente ha intentado establecer, insistentemente pero de forma sutil, los referentes políticos africanos y negros que, por su bien, el mundo debe admirar. Evidentemente, dichos referentes han sido, son y serán aquellas personas cuyo mensaje no ponga en jaque sus ambiciones sociopolíticas, económicas y culturales. Aquí es cuando debemos pararnos a reflexionar sobre las diferencias entre unos líderes africanos y otros. Aquí es cuando debemos preguntarnos, sí Nelson Mandela y Patrice Lumumba son dos pesos pesados de la historia contemporánea de África, ¿por qué hay tantos libros sobre Nelson Mandela y tan pocos sobre Lumumba?
En este sentido, me llama la atención que ninguno de los políticos africanos encumbrados por Occidente tenga ideales panafricanistas, al tiempo que la gran mayoría de líderes africanos que Occidente tilda de “radicales” (Thomas Sankara, Kwame Nkrumah, Patrice Lumumba, etc) sí compartían determinados ideales panafricanos.
Como sabéis, el panafricanismo es la corriente política que promueve la unificación del continente africano en un único Estado. La unión hace la fuerza y el panafricanismo es la unión (luego, la fuerza) de África. ¿Será ese el motivo por el que hay que mantener guardados bajo llave los discursos de personas como Julius Nyerere?
La intromisión de Occidente con las celebridades africanas no se ha limitado al terreno político, también ha marcado las pautas en el ámbito intelectual (escritores, pensadores, etc) encumbrando, según su conveniencia, a los que supuestamente son los intelectuales africanos más destacados y, por consiguiente, merecen más atención. En este sentido, el intelectual africano que ha recibido todos los elogios posibles ha sido el poeta Léopold Sédar Senghor, primer presidente de Senegal.
De nuevo, me vuelve a llamar la atención el hecho de que el intelectual africano que reciba todos los elogios (Senghor) sea, precisamente, alguien que no tenía ideales panafricanistas. Evidentemente les interesa más promocionar el pensamiento de alguien que apoyaba la creación de la Francofonía (Senghor), a divulgar el pensamiento de un hombre que se atrevió a traducir partes de la Teoría de la Relatividad de Einstein al wolof (Cheikh Anta Diop).
Hablando de Francofonía... uno de los varios ensayos escritos por el intelectual bubi Justo Bolekia Boleká, se titula “La Francofonía. El nuevo rostro del colonialismo en África" Un título revelador ¿verdad?
¿Por qué el intelectual encumbrado por Occidente ha sido Senghor y no Cheikh Anta Diop? Claro, Cheikh Anta Diop, a pesar de ser el historiador africano contemporáneo más destacado, era panafricanista, y, por lo tanto, sus ideales no deben ser promocionados.
Occidente nunca va a dar publicidad a aquellos políticos y pensadores cuyo mensaje sea capaz de demostrar el verdadero potencial de un continente africano unificado bajo un único Estado. Por lo tanto, dado que nuestro interés radica en el progresivo empoderamiento de África, no nos queda otra opción que informarnos, sobre todo, sobre aquellos líderes africanos y negros cuyo legado político y humano no ha sido motivo de admiración en Occidente (Patrice Lumumba, Kwame Nkrumah, Thomas Sankara, Julius Nyerere, Malcolm X, Stokely Carmichael, Angela Davis, Mumia Abu-Jamal, Huey P Newton, Bobby Seale, Fela Kuti, etc).
PD: Evidentemente, a pesar e todo, leyendo sobre personas de la talla de Nelson Mandela o Léopold Sédar Senghor también aprenderemos muchísimo.
Debemos ser lo suficientemente inteligentes para no seguirles el juego.
“Alimentad vuestras mentes, no sólo con información sino con un conocimiento auténtico, más profundo. Cuestionaros lo que veis, lo que oís y lo que leéis por vosotros mismos”. (Brota la vida, Mumia Abu-Jamal)

Ilustrativo el comentario. Siempre se acaba por ayudar a que la balanza se incline para difundir, aquellos acontecimientos que no se ha podido en forma alguna ocultar, disimular o eliminar, ya que son en primera línea, porque se han hecho sobradamente evidentes, conocidos para el público en general. Enfocar y dirigir las miradas en una única dirección equivale a ejercer un control de la información y administrar el conocimiento. En este caso en la figura de unas personas, unos dirigentes determinados, generalmente luchadores y reivindicativos, pero que han quedado en un segundo término desde la perspectiva de la actualidad. Reduciendo el interés general determinadas personas y movimientos, se evita la dispersión y la posibilidad ampliar el conocimiento de la existencia de otras personas que no se ajustan al perfil que deliberadamente se ha elegido, son quizás los que han ido más allá, los que ya no solo reivindican lo básico, lo incuestionable e innegable, como los derechos de igualdad en la condición de persona, o de identidad de raza. Cuando el motivo es más incisivo, como puede ser la reivindicación de la gestión de los recursos del país, la mejora real del mismo en temas como: educación, sanidad, vivienda, energías renovables, sostenibilidad, todo el abanico de planteamientos encaminados a desarrollar un sociedad con un futuro, un proyecto político surgido desde dentro; Las supuestas simpatías se desvanecen, se inicia la inquietud, la preocupación por la posible perdida de un status de dominio y beneficio, por tanto pasan a considerarse altamente peligrosas y se pasa a la acción despiadada. Las consecuencias están en las paginas de la historia pasada, presente y la más reciente historia de Libia, desgraciadamente muy mediatizada y que puede servir de referente.
ResponderEliminarLa conciencia del hecho principal de caminar por uno mismo, de tomar las riendas de un futuro, de materializarlas, llevan a la cuerda floja a muchas políticas internas del numerosos grupos de estados que viven del parasitismo y que revindican dicha anómala relación como la única aceptable en relación a África. El emerger de una conciencia de posibilidad en autodesarrollo, al mismo nivel e incluso por encima de las posibilidades del resto, con señas de identidad, no deja de ser un reto loable para unos y un peligro inminente para otros.
ResponderEliminarAsí, ocultar la existencia de personas, movimientos que no están en disposición de permitir esta relación de opresión y tutoría gubernamentales, se convierte una prioridad incuestionable para los gobiernos de Estados Unidos y la Unión Europea especialmente. Las consecuencias diversas y van desde la extorsión, la financiación armamentística, con la finalidad de fomentar los conflictos internos para dividir a la población, promover acciones humanitarias que son excusas perfectas para ejercer la ocupación y la posterior apropiación y gestión de las riquezas existentes en estas zonas geográficas, o financiar irrisorios proyectos, dirigidos y financiados desde organizaciones oficiales que operan en el marco de la CEE., para incrustar la idea de dependencia de África con el resto de países considerados desarrollados. Un amplío repertorio, por lo que sin duda quedarán sin mencionar bastantes.
África dividida, en multitud de etnias, que califican de tribus, apelativo con un cariz que evoca el concepto de lo primitivo, básico o poco desarrollado, con hambruna congénita, es propagada por medios de comunicación, sobre todo los audiovisuales de masas, disolviendo y desintegrando gravemente todos los aspectos positivos de la sociedad, la riqueza y la cultura de las poblaciones y el gran poder de inventiva y resistencia sostenida que vienen soportando sus habitantes, a lo largo de su extensa y variedad geografía natural.
Los entresijos de las políticas exteriores, permiten con la creación de esta concepción prefabricada, dando paso a que cualquier intervención del exterior sea aceptada de buen grado, aplaudida y casi requerida por las poblaciones de los países intervencionistas, pasando al plano de constituirse en un deber humanitario ineludible.
La verdadera naturaleza del verdadero interés que persigue únicamente la usurpación de las riquezas y el control de toda posible oposición interna, casi nunc
La verdadera naturaleza del verdadero interés que persigue únicamente la usurpación de las riquezas y el control de toda posible oposición interna, casi nunca llega a ser de dominio público.
ResponderEliminarSe ha promovido pues, una imagen África de atraso, de imposibilidad de progreso, de evolución por iniciativa propia. No es pues de extrañar que solo se difunda y conozca lo que no se pudo ocultar, que tampoco se le reste relevancia. Existen unas realidades que conviene tener al margen, no posibilitar que surjan, que se difundan. Solo si algún día son tan evidentes que no se pueden ignorar, entonces por fuerza mayor le otorgan cierta permisibilidad mediática, el resto de personas y movimientos son censurados automáticamente, sobre todo y es el caso, aquellos que reivindican, que luchan con miras más allá que la de los anteriores. El mundo se encuentra en los extremos de riquezas máximas, frente a una cada vez más extendida pobreza en el planeta, no obstante en algunos lugares es extrema ,en la mayoría de los casos no obedece a causas justificadas que no puedan ser corregidas, con la proyectos que prioricen la sostenibilidad en los recursos sobre todo del agua, recursos propios administrados con inteligencia y eficacia desde los propios países, desde el conocimiento y experiencia propios, con esfuerzos que repercutan en la dignidad, la mejora social, sin concurso de fuerzas, extrañas y externas, que como ya hemos incidido, no son el verdad nada proclives a actuaciones sin beneficio.
No desearía terminar, sin hacer especialísima mención, a un punto fundamental ,la revolución integral que se menciona ,en el comentario de origen y que considero vital, la prioridad de trabajar para que África forme un estado federado, distintas realidades geográficas culturales en un solo bloque, un solo objetivo el desarrollo social, eligiendo como pilares, la solidaridad, la sostenibilidad y la preservación de su patrimonio cultural y natural, desde el absoluto control de su territorio y sus riquezas, como derecho a la vida digna. En resumidas cuentas África cuenta con todos los ingredientes necesarios para que, con el la decidida voluntad de sus habitantes y sus gobernantes, tengan una esperanza y un futuro prometedor.