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martes, 13 de marzo de 2012

Haití, Tierra Bendita (por Mr. P)

Haití, la perla de las Antillas, así la llamó Colón cuando vio las tierras más fértiles que había visto en su vida. Su riqueza la convirtió en una verdadera potencia colonial en la que Francia como el resto de países europeos sacó su verdadera riqueza. La situación que había en esta época era simple. Los negros eran un objeto, un instrumento de trabajo, era capital, la máquina que hacía dinero para Europa. Se llevaron de África a los más sanos, fuertes e inteligentes. Les quitaron su lengua, su cultura y lo más importante su identidad, si a esto le sumas 400 años de negarles una educción lo que haces es hundir un pueblo hasta tal punto que los valores que tienen quizás no sean los correctos pero son los que les han hecho sobrevivir.

La sociedad siempre quiere dar una imagen u otra, encasillar o etiquetar a todos estos lugares que lo que han de hacer es buscar una solución y levantar cabeza. Si no se conoce la situación y la historia es bastante difícil dar con una solución. Otro problema es el plantear este caso como algo aislado en vez de algo global.
Cuando globalizas un asunto como este es inevitable atar cabos y ver la causa/efecto y la acción/reacción en cada punto de esta Historia. Haití no se ha hundido a sí misma.

 Haití, tierra Bendita. Digo esto porque leyendo sobre la historia de este país sólo me puedo enorgullecer y a pesar de la situación actual de Haití la historia está llena de cambios, todo cambia continuamente y cada vez más rápido. Los cambios nos llegan a todos por la globalización. Con esto en mente es inevitable que una catástrofe así llegue a nuestros oídos y que pensemos... ¿cómo un país así a llegado a convertirse en un país tan pobre? El ignorante dirá sin pensarlo dos veces que estos negros no son capaces de levantar el país solos, que necesitan ayuda, que no son inteligentes. ¿No saben pedir ayuda? Lo han hecho, pero ¿quién les va a echar un cable después de la propaganda que se le ha hecho?

Haití fue el primer país negro libre, esto no quiere decir que en el resto de países no intentaran luchar por su libertad, porque sí que lo hicieron en varios intentos. Haití tuvo la suerte y la fuerza de vencer y patearle el culo al Grandioso Ejército de Napoleón, el mismo que envió a Egipto. Esto significaba una vergonzosa derrota para Francia y para Europa, ¿a quién le interesaba reconocer esto? A Europa no.

A partir de aquí Haití fue severamente castigada a todos los niveles, le bloquearon, les desprestigiaron, empezaron a dañarle mediante propaganda de tal manera que habían políticas de "Blanqueamiento" en Santo Domingo para desvincular por completo cualquier vínculo cultural con los Haitianos. Es más, en Estados Unidos, los mismos negros Afroamericanos tenían prejuicios con los Haitianos, considerándolos Africanos, es decir "algo Malo", el mismo significado le dan a lo espiritual a la magia a los zombies...todo propaganda, hasta se les acusaba de tener enfermedades como el SIDA.

Si todo este linchamiento físico y psicológico no era suficiente aún cabria sumarle la corrupción política en el país y cómo no… intromisiones de Estados Unidos para asegurarse de que no mejoraba la situación.
 Para mí no es una tierra maldita, es una tierra castigada. Es una tierra Bendita.
 En un mundo de cambios sólo puedo esperar a que esto cambie a mejor.
Una tierra de luchadores, de revolucionarios unidos por la energía de lo espiritual, de los cánticos, llenándolos de fuerza y esperanza, es lo que les mantiene vivos. Esto es tener aprecio a la vida. Mientras tanto en Europa con la crisis de por medio suben los índices de suicidio.

La ayuda que necesita un país así no es material, "pan para hoy hambre para mañana", lo que necesitan es educción, conocimientos, una identidad. Una vez con eso estarán listos para convertirse en un capital humano increíble. Sólo puedo pensar que alguien en esas condiciones y con esas ganas de vivir podría hacer grandes proezas si les dieran la oportunidad, sólo están esperando eso. Los Haitianos que conozco que han salido a Europa , concretamente a España son Haitianos que han venido a estudiar una carrera, se la han sacado y ahora viven Genial pero seguro que más de uno cuando llego aquí dijo "ostia! pero si aquí soy pobre!" uno de ellos es mi padre.

Los demás países han visto bien de cerca como han castigado a Haití sobre todo los que están más cerca. Ninguno se atrevió a decir nada excepto Cuba que comprendía y sabía exactamente lo que pasaba, ambas estaban en la misma situación pero Cuba supo bloquear la intromisión de las potencias extranjeras.

 Por la parte Europea, nunca le interesó darle el reconocimiento que se merecía Haití porque le hubiera salido bastante caro. Hubieran tenido que reconocer que estaban equivocados y rectificar en innumerables afirmaciones como llamar a los negros animales y ser ellos mismos capaces de mutilar, violar y matar con sus propias manos a otro ser humano, por ejemplo…
A parte de esto, a Haití se le impuso una deuda que alguien me debería explicar para qué, después de todo esto encima tenga que deberles a Europa…

 Ahora han cambiado muchísimas cosas a mejor, ellos tenían una parte de lo que era la libertad, pero la libertad significa ser dueño de tu propio destino y mientras siga habiendo un opresor no va a haber libertad porque todo está ya establecido. Necesitan llegar a la autodeterminación, mediante el conocimiento, es decir, conocer sus raíces, adquirir una identidad unir el lazo que hay entre los Haitianos y África.

La humillación y el hacerles sentir inferiores es lo que hace que la gente de este pueblo tan humilde se muestre resignada ante ciertos aspectos. Si conocieran a todos los negros que han hecho cosas por el mundo y lo que ellos han hecho por el mundo volverían a creer en ellos mismos. La humillación es una de las tácticas psicológicas más poderosas. En un artículo que leí de Molefi Kete Asante comentaba como soldados Americanos y Franceses solían mear en la estatua de Toussaint L'Ouverture. Así preparan a sus tropas para que vayan a otro país a poner orden.

 No todo es malo, Haití no está alejado de la mano de Dios, está ahí, comparte isla con otro país. Recibe ayudas de pequeñas organizaciones que hacen llegar todo lo que pueden y no les interesa salir en la foto como Cruz Roja u otras Organizaciones que lo que hacen es hacerse promoción. Por ejemplo el ex-component del Legendario grupo de Hip Hop, Fugees, Wyclef creó una organización que no ha parado de ayudar a Haití hasta el día de hoy, es más, se presentó para presidente del país y acabo con un disparo...

Hemos llegado al punto en el que toda esta confusión crea una paranoia y una desconfianza constante, es un problema social, y este problema social viene porque vivimos en un mundo Globalizado y controlado.
 Quizás lo que algunos llaman maldición es una señal para que vea el resto del mundo y se despierten de una vez por todas.
 La educción es la base de las civilizaciones, el conocimiento  es la herramienta para el proceso, la identidad es lo que marca tu destino, la libertad es el estado en el que tú eres el dueño de tu destino y el responsable de tus acciones. Con esto en la mesa, el ser humano está hecho para que le pongan en cualquier lugar del planeta y que sea capaz de crear riqueza con sus manos o con su cabeza. El Arte es una cualidad que sólo posee el ser humano, el arte se crea a través de la energía de las personas, sea cual sea su campo y va dirigido al resto del mundo para transmitir una idea, un sentimiento o un mensaje.

 Haití, tierra Bendita, está intentando mandar un mensaje al mundo.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Haití... Tierra Maldita (por Cris González)

Dios (o el Destino o la Vida o al que le corresponda tener que hacer estos macabros actos, llámese como se llame) vuelve de nuevo a castigar al negro.
Es como si su negritud fuese una marca de dolor.

El negro es resignado, sí señor. Sereno ante la desgracia, la catástrofe, la hecatombe, soberbio ante el sufrimiento, elegante ante el dolor. El negro tiene asumido que su sino es sufrir, doler, penar por todos los pecados de todos los hombres de todas las generaciones pasadas y futuras. El negro es como el muñeco de vudú en el que todo se purga. Y no se queja. Nunca se queja. Y se siguen cebando con él.

Pasa hambre, pasa frío o calor, pasa necesidad, enfermedades (todas se prueban en él, las antiguas, las nuevas, las aún no inventadas), pasa catástrofes naturales. Y no se quejan.
Sólo se oye su música, como un murmullo, a lo lejos. Su voz cantarina llorando a sus muertos, llorándose a sí mismos.

Qué más da que grite el negro. ¿A quién le va a gritar? ¿Para qué gastar esas pocas fuerzas?.
Haití.... Tierra de esclavos que fueron libres por su propia mano.Buscaban libertad y la encontraron. No la que muchos reclaman ahora sino la verdadera: la que diferenciaba la vida o la muerte, la dignidad o la degradación absoluta del ser humano. Nunca nadie les ha pedido perdón. Ganaron. Fueron los primeros en hacerlo. No necesitaron a nadie, a ningún blanco que les indicara el camino porque se lo sabían de memoria. Habían tenido tiempo de pensarlo en los barcos de negreros en los que los arrancaron de sus patrias, en los mercados donde los mercadearon, en las plantaciones o "granjas" donde se les consideraba algo así como ganado dedos patas, los que no tenían "alma" (decían) y a los que era válido aplicar cualquier tipo de perversión porque ni siquiera eran personas. Los esclavizamos, señores. Y nunca volvimos a hablar de esa vergüenza. Nadie la reparó ni nadie pidió perdón. Ellos ni siquiera lo exigieron, como era su derecho. Más que su derecho. Pero fueron libres por sí mismos, sin ayuda de nadie y abolieron la esclavitud. Buscaban la libertad y vivir como personas en las "tierras montañosas" (que es lo que significa Haití). Siento tanto decir que no lo consiguieron. Que fueron pioneros y copiaron lo peor de sus verdugos, convirtiéndose en el país más pobre de América Latina a día de hoy. Con nada llegaron, con nada se van.

Y como para el negro nunca es bastante, ahora llega el terremoto (o los terremotos) y todo es devastado. La nada es devastada. ¿Qué queda ahora?.
Lo miro y siento que aún siguen siendo esclavos aunque en sus pasaportes diga que son hombres y mujeres libres con nombres y apellidos.

La gente se muere en las calles, a la puerta de los hospitales (haciendo una calmosa cola, sin llorar, sin exigir, sin golpear porque los atiendan, porque no los dejen morir allí como perros, mientras esperan), los cadáveres se apilan, no hay comida, no hay agua, no hay casas, no hay ONU (vuelve a aparecer esta vieja conocida incompetente, absurda, señal de muerte e inoperancia), no hay militares ni médicos, nadie ayuda, nadie rescata. Los dejan morir mientras los medios de comunicación propios y extraños los graban. Y ellos allí están, tirados, muertos, buscando cuerpos, arañando con sus propias manos el suelo, los cascotes, la comida inexistente... Y nosotros los miramos. Y no vemos personas. Seguimos sin verlas. Pobres negros!!!. Seguimos sin verlos!!!.Y ellos siguen sin quejarse, sin protestar. Resignados a su negritud y a su suerte. Como si arrastraran una maldición que ya no pesa con el paso de los siglos.

Nunca se hubiera permitido esto. No digo ya lo del terremoto sino toda la podredumbre que desde su independencia hay en este trozo maldito de isla y que ahora provoca, no ya el desastre natural sino todas las consecuencias posteriores. Su gente es la más pobre del mundo, según una de esas encuestas de escaso honor para los países participantes en ellas. No hay educación, no hay trabajo, no hay sanidad, no hay comida, no hay recursos ni ayudas. Sólo gente. Sólo negros. A cientos, a miles. Es como si en verdad hubieran ganado su libertad y su independencia de tal modo que el mundo entero los hubiera abandonado. Sólo tienen eso, libertad. De todo lo demás carecen. Y lo hemos permitido. Un barco de negros en el mar. ¿qué nos importa?.
Ahora sí. Los vemos en el telediario y nos duelen. ¿Y hasta ahora?. ¿Sabíamos de Haití, de su historia, nos preocupaban, nos daban pena?. Ni siquiera los conocíamos.

Y ahora ¿por qué les toca pagar de nuevo? ¿qué pecado cometieron?¿qué pecado cometimos? ¿por qué una y otra vez, como Sísifo empujando su piedra, ellos pagan por los pecados del mundo?. ¿Hasta cuándo? ¿Hasta la Eternidad?

PARA QUE NO SE OLVIDE.

domingo, 8 de enero de 2012

Black Bee - Ecua Nation (vídeo musical)

El músico Victor Bondjale, artísticamente conocido con el nombre de Black Bee, nos presenta su tema Ecua Nation, una canción futbolera cuyo objetivo es apoyar a la selección de Guinea Ecuatorial en la próxima Copa África 2012.

La Celda de Mumia viene siguiendo la evolución de este gran artista desde su fantástico disco “Génesis”.


viernes, 16 de diciembre de 2011

El país invisible (por Cris Matondo)

Hay un país en el mundo que es invisible.
Ni siquiera aparece en los mapas (¿o acaso sí aparece y nadie es capaz de verlo?).
Es un hueco.

Se respeta el espacio que ocupa como si fuera un banco de niebla  y es tratado como una especie de agujero negro, de triángulo de las bermudas al que todos temen acercarse por miedo a que los absorba.
Nadie menciona su nombre. Tal vez esté prohibido por una ley no escrita que yo desconozco.

A veces pienso que yo lo imaginé, que en realidad no existe, que tienen razón los que lo niegan, los que temen mencionarlo, los que lo hicieron desaparecer del mapa.
Ni siquiera aparece en los medios: ni como país ni como invisible (y mira que esto es una buena primicia porque yo creo que es el único país invisible del mundo) y esto sí que es una señal porque, de todos es conocido, que si en los medios no lo nombran es porque en realidad no existe.
Pero sé que no lo imaginé. Yo sé que existe aunque nadie lo nombre, aunque nadie sea capaz de verlo.

Lo sé porque lo oigo. Oigo el ruido atolondrado de sus calles llenas de gente, oigo los cánticos de los bana en las escuelas, oigo a los boys llamando a gritos a la gente a sus taxis - bus y pregonando sus destinos, oigo las risas de los jóvenes, oigo la música al ritmo de viejas rumbas,oigo a Lokua y a Papa Wemba sonando en altavoces amañados y al alto la lleva, oigo a los vendedores ambulantes ofreciendo sus mercancías, oigo el ruido del mortero machacando la yuca, el agua hirviendo para hacer el fufú, el agua que no llega a su destino. la luz que se apaga, oigo a las madres (madres, aunque aún no lo sean, mujeres coraje que llevan al país invisible sobre sus espaldas sin notar siquiera su peso)...Oigo, al fin y al cabo, la vida. La vida en estado puro: excesiva, apabullante, alegre y llena, plena. Pura vida, que dirían los ticos (algunos, por cierto, descendientes de éstos).

También soy capaz de olerlo. Al país invisible, digo. Sí, aunque no lo crean soy capaz de olerlo. Esto me cuesta un poco más porque mi olfato es bastante malo y la distancia hace que se pierda bastante por el camino pero me llega la esencia a sudor, a trabajo duro, a tierra roja, a miles de seres, a mbisi ya kokawuka (pescado seco), a fwmbua y a pollo con mwamba, me huele a río, a piedras, a liputas secando al sol, a recién nacidos, me huele al aroma del amor y de la muerte, me huele a oro y a coltán, a selva y a animales salvajes, me huele a mango y a colonias baratas, a mercados bulliciosos y a jugar en la calle. Me huele a vida. Pura vida, de nuevo, a través de todos sus olores.

Y entonces tengo la certeza de que no lo soñé porque un país que es pura vida en su ritmo y en su olor no puede no existir por muy invisible que parezca (o lo hagan parecer).
Y por encima de todo esto, sobre todo últimamente, oigo el ruido de la muerte, de la sangre, de la desesperación de las madres (que están cansadas de llevar tanto peso a sus espaldas), de las niñas a las que violan destrozándoles más que el alma y el cuerpo, oigo cicatrices que se abren, oigo el llanto de los ancianos, la rabia apenas mascullada de los padres (incapaces hasta ahora de hacer nada), la falta de futuro de los estudiantes. Oigo también risas pero no son risas alegres ni diáfanas sino ambiciosas y perversas como si provinieran de demonios cometiendo un montón de fechorías. Oigo el silencio. Siento la tensión y el miedo de la espera (pero ¿a qué esperan?¿a qué están esperando y hasta cuándo?). Oigo como todo ello explota en una sola detonación y de repente el caos.
Pero de repente me llega el olor a esperanza.

Brota por todos los lados y, a pesar de mi pésimo olfato, me envuelve y me rodea. Hace que se acalle el caos y la locura, el no saber, la desesperación, la rabia. Creo que hay una oportunidad y debe ser aprovechada porque si no pasarán años, siglos antes de poder tener tanta esperanza, tanta fuerza, tantas ganas.
Antes siempre que pensaba en el país invisible lo hacía con tristeza pero ahora...Ahora sigo sin creer en los finales felices de los cuentos pero empiezo a creer en los comienzos titubeantes pero, al fin y al cabo, comienzos.

Llevo rato hablando sobre él y aún no he dicho su nombre. Creo que ya es hora. Su hora. El tiempo de hacerse visible, de hacerse negro, de hacerse vivo, de hacerse fuerte, de hacerse lucha, de hacerse real...PURA VIDA.
Su nombre RD CONGO y existe.
¿No lo oyen?¿No lo huelen?¿No lo ven?...

viernes, 9 de diciembre de 2011

El activista negro Mumia Abu-Jamal no será ejecutado

EFE, Washington

El activista negro Mumia Abu-Jamal, exmiembro del grupo Panteras Negras no será ejecutado, después de que la fiscalía de Filadelfia (EE.UU.) rechazara hoy a seguir pidiendo la pena capital tras treinta años de batalla legal, informaron los abogados del reo.


En un caso que dio la vuelta al mundo, Abu-Jamal fue condenado a la pena capital por la muerte del policía blanco Daniel Faulkner en diciembre de 1981 y tras la decisión de la Fiscalía ahora cumplirá cadena perpetua, según las leyes del estado de Pensilvania.

Grupos de activistas y pro derechos humanos habían pedido que se conmutara la pena de muerte a Abu-Jamal, ya que el jurado había sido condicionado durante el proceso.
El fiscal encargado del caso de Abu-Jamal, Seth Williams, dijo hoy en una comparecencia pública que continuar pidiendo la pena de muerte para Abu-Jamal llevaría el caso a un "sinnúmero de años de apelaciones".

En octubre, el Tribunal Supremo de EE.UU. rechazó un recurso de la Fiscalía contra la sentencia de un tribunal de apelaciones de 2008 que pedía un nuevo juicio sobre el caso, ya que el jurado que condenó al preso recibió presiones e instrucciones.

No obstante, la Justicia estadounidense mantiene su condena por homicidio del policía, aunque reconoce que el jurado estuvo condicionado durante sus deliberaciones.
El fiscal indicó hoy que ha decidido renunciar a perseguir la condena a muerte de Abu-Jamal de acuerdo con la viuda de Faulkner, que no desea que comience otro largo proceso.

Judith Ritter, abogada de Abu-Jamal, celebró la decisión, ya que en su opinión "no hay dudas de que se ha hecho justicia cuando se rechaza una sentencia a muerte de un jurado desinformado".
Abu-Jamal era taxista y locutor de radio cuando en 1981 estuvo implicado en un intercambio de disparos con el policía Faulkner en una supuesta disputa de tráfico en la que estaba implicado su hermano menor.

En sus casi tres décadas en prisión en Pensilvania, Abu-Jamal, ha logrado fama mundial debido a los ensayos que ha escrito desde su celda en contra de la pena de muerte y ha alimentado un movimiento internacional por su liberación.

Abu-Jamal fue miembro de las Panteras Negras hasta 1970, un grupo militante contra el racismo creado en 1966 en Oakland (California).

jueves, 24 de noviembre de 2011

VI Manifiesto de los intelectuales, profesionales y estudiantes

Hemos tenido conocimiento de que, durante los días  26 al 28 del pasado mes de Octubre, tuvo lugar en la localidad vizcaína de Derio una reunión entre varios compatriotas, representando diversas sensibilidades políticas y étnicas, bajo el auspicio de dos Fundaciones vascas. Si bien los participantes asistieron al encuentro a título individual, podemos calificar tal foro como importante, por diversas razones. Entre ellas, que posibilitara un intercambio franco de pareceres sobre el presente y el futuro de nuestro país, contribuyendo a enfriar el clima de crispación a que nos puede abocar toda ausencia de diálogo, según pretende la dictadura establecida en Guinea Ecuatorial desde hace casi medio siglo. También consideramos importantes las conclusiones de la misma, inspiradas en la necesaria ruptura del bloqueo que ahora paraliza la labor de toda la oposición democrática –tanto la  interior como la exterior-, lo cual permite vislumbrar avances en el proceso que ineludiblemente debe abrirse en la búsqueda de soluciones viables para el futuro inmediato de nuestro país, iniciando así el diálogo que nos permitirá afrontar los desafíos en un clima de libertad, paz, confianza y tolerancia, para garantizar la estabilidad de nuestra República.
En este sentido, nos adherimos plenamente a las recomendaciones contenidas en la Declaración de Derio, y animamos a las fuerzas políticas, a la sociedad civil y a todas las sensibilidades étnicas a proseguir ese diálogo fructífero, en la convicción de que redundará en beneficio de cada uno de los guineoecuatorianos. Compartimos asimismo el anhelo de crear instituciones que superen las diferencias políticas y étnicas, con el objetivo puesto en la consecución del fin del régimen despótico y cleptocrático instalado en Malabo.
Respecto al mal llamado “Referéndum” organizado el pasado día 13 de Noviembre en nuestro país, nos cabe manifestar, conforme al sentimiento de la inmensa mayoría de nuestra población y la comunidad internacional, que tal acto no es sino otra maniobra de la tiranía de Teodoro Obiang Nguema para reforzar su poder omnímodo y situar en primera línea de sucesión a su hijo primogénito, Teodoro Nguema Obiang Mangue. No puede tener ninguna credibilidad una supuesta “consulta popular” realizada bajo múltiples formas de coacción e intimidación, sin que ni siquiera se conociera el texto objeto de la consulta; sin una elaboración seria y exposición del censo electoral, con votación pública y no secreta, y con numerosos actos violentos ejercidos desde el poder. De ahí que consideremos nulo el resultado –ese increíble 97,7 % de aprobación en una jornada caracterizada por la abstención-, por lo que las disposiciones emanadas de esos actos ilegales carecen de validez.
Invitamos a nuestro pueblo a mantener la calma y mirar nuestro futuro con renovada esperanza, en la seguridad de que no nos limitamos a publicar comunicados vacíos de contenido, sino que trabajamos con denuedo para que pronto se produzcan cambios importantes en nuestras vidas.
En el Exilio,  22 de Noviembre de 2011
Donato Ndongo, prof. Justo Bolekia, prof. Eugenio Nkogo, José Luis Nvumba, Francisco Zamora, Juan Tomás Ávila Laurel, Remei Sipi, Juan Manuel Davies Eiso, prof. Enrique Okenve, Narciso Ossa, Tutu Alicante, Samuel Mba Mombe, Fernando Abaga, Aquilino Nguema Ona, Francisco Ela Abeme et alia…       

martes, 22 de noviembre de 2011

Filosofía y Opiniones de Marcus Garvey

Filosofía y Opiniones de Marcus Garvey
He tenido la oportunidad de conocer la ideología de Garvey gracias al libro Filosofía y Opiniones de Marcus Garvey, una obra que resume su pensamiento en relación al papel que debe tener el hombre Negro en el mundo.
Valoro muy positivamente la lucha de Marcus Garvey a favor de un continente negro con mayor fuerza en la escena política mundial (Panafricanismo). Coincido con él en el hecho de creer que la educación debe ser uno de los pilares de nuestro progreso humano y social. La cooperación entre nuestra gente, el trabajo colectivo por lograr un mismo objetivo es otra de las cosas que admiro de su mensaje.
Dicho esto, debo decir, también, que discrepo mucho con su visión estrictamente racial de nuestra raza.
Personalmente, el concepto que estimo más conveniente para la raza negra es el concepto de Negritud (desarrollado principalmente por los señores Léopold Sédar Senghor y Aimé Césaire), puesto que entiendo que es un concepto basado en la toma de conciencia de nuestra identidad racial pero que, a su vez, nos une al resto de la humanidad. No excluye, abraza. No resta, suma.
Creo que determinadas ideas de Marcus Garvey son claramente racistas, sobre todo su visión sobre la “pureza racial” de la raza negra. Los extremos nunca son buenos, y Marcus Garvey era poco tolerante en algunas de sus ideas.
Por lo que he leído, una de las aportaciones ideológicas más relevantes de Marcus Garvey es la idea de que la diáspora africana regrese en masa a su origen (África) para, así, convertirnos en la fuerza motriz que el continente negro necesita para su progresivo empoderamiento. Siendo honesto, creo que no exagero si afirmo que su proyecto es, a día de hoy, una auténtica utopía.
Imaginad, si a día de hoy muchos países africanos no incluyen en sus sistemas educativos un temario realmente africano (por ejemplo, en lo que al estudio de las lenguas vernáculas se refiere), ¿qué no va a suceder con los sistemas educativos no africanos?
Las personas que pertenecemos a la diáspora africana hemos tenido que recurrir a la instrucción familiar para saber algo sobre nuestros orígenes africanos (y no todos hemos tenido la suerte de recibir dicha instrucción).  Como era de esperar, los sistemas educativos que nos han formado académicamente no nos han mostrado prácticamente nada sobre los logros del continente africano y su (nuestra) gente.
Así las cosas, nuestro entorno (recordad que escuela y familia son dos ejes de la socialización de todo individuo) no contribuye, en muchas ocasiones, a crear en nosotros un vínculo con nuestra herencia africana, algo que reduce (por no decir “elimina”) las probabilidades de plantearnos el hecho de ir a África a contribuir a su desarrollo, puesto que, como dice el historiador Antumi Toasijé, "nos deja huérfanos de referencias".
Probablemente, sólo los hijos cuyos padres les hayan transmitido el valor de sus raíces africanas, van a tener la intensa inquietud de, como mínimo, visitar la tierra de sus padres (su tierra). Es así, de ahí que los intelectuales africanos que residen en Europa informen en sus libros a sus hermanos africanos sobre la responsabilidad que tienen en la educación de nuestros pequeños.
Aún así, hay afrodescendientes de la diáspora que, a título individual, abandonan su lugar de nacimiento para establecerse en África y participar en el desarrollo del país africano que les acoge, país que nos recibe con los brazos abiertos, sabiendo que la persona que llega es, en realidad, un hijo suyo. Las personas que, con intenciones honestas, realizan dicho cambio, son las personas que personifican el sueño de Marcus Garvey.
La Celda de Mumia os invita a leer la versión en PDF de la obra Filosofía y Opiniones de Marcus Garvey. Aunque la persona que os escribe no comparte íntegramente la ideología de Garvey, desde luego, considera que su estudio es necesario.
 Clicka en el siguiente enlace para empezar su lectura.

lunes, 21 de noviembre de 2011

La Celda de Mumia recomienda: Todo el poder para el pueblo (documental)

La Celda de Mumia os invita a ver un documental sobre el Partido Pantera Negra llamado “Todo el poder para el pueblo”. Os adjuntamos un fragmento del documental, podéis verlo íntegro en You Tube.


       Página de wikipedia sobre el Partido Pantera Negra
                         http://es.wikipedia.org/wiki/Partido_Pantera_Negra

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Música en La Celda: Nothende

Nothende, cantante sudafricana

La Celda de Mumia os invita a descubrir a Nothende, una cantante sudafricana de 27 años cuyo primer álbum (Lovelight) está recibiendo muy buenas críticas.

Nothende es sinónimo de soul, funk y jazz de calidad. El talento de esta revelación de la música sudafricana no ha pasado desapercibido, por lo que ya ha llegado a ser telonera de músicos de la talla de Kanye West.

A continuación os invitamos a escuchar “Dance to this”, uno de los temas de su álbum.



Además, La Celda de Mumia os muestra, también, otro vídeo de Nothende en el que la cantante negra rinde homenaje a la reina de la música africana: Miriam Makeba (también conocida como Mama África), a la que Nothende, además de interpretar una de sus canciones más reconocidas, dedica unas bonitas palabras como reconocimiento a su contribución en la lucha por una sociedad más justa.


                                    Página de Facebook de Nothende

martes, 15 de noviembre de 2011

Colonialismo y subdesarrollo (por Lucía)

Si bien, el fenómeno del actual subdesarrollo está compuesto de varios elementos, lo cierto es que se gestó en las entrañas del colonialismo.

Para que pueda hablarse de subdesarrollo, debe existir una referencia de mundo desarrollado. Precisamente es este último el que creó un marco que, favoreciéndole, perjudicó a una extensa parte del mundo.

Muchos, acuden a la fecha de 1885 (momento en que la Conferencia de Berlín decidía cuál sería el destino de millones de personas) para señalar el principio de la colonización, sin embargo, fue en la Era de los Descubrimientos, cuando comenzó el proceso que nos lleva hasta nuestros días. El deseo (disfrazado de curiosidad, ó incluso de aporte a la ciencia) de lograr rutas alternativas a la Mediterránea para llegar a Las Indias y de este modo, poder traer al continente europeo sus especias y telas eludiendo riesgos, llevó a los pueblos del Sur de Europa a embarcarse en grandes exploraciones oceánicas desde mediados del siglo XV.

Argucias como los requerimientos o guerras relativamente rápidas merced a la superioridad técnica de los invasores ó a la propia fragilidad de los imperios de acogida (recordemos que los incas se encontraban en plena guerra civil cuando llegaron los hombres de Pizarro), permitieron que los vastos territorios a los que llegaron fueran fácilmente conquistados. De esto al inicio de la pauperización humana del Continente Negro hay sólo un paso:

 La encomienda, por la cual, los castellanos pudieron utilizar mano de obra indígena en condiciones cercanas a la esclavitud, provocó la protesta de algunos misioneros. Había que buscar, pues, mano de obra barata y fuerte en otro lugar, y los portugueses resolvieron el problema comenzando el tráfico de mercancía más terrible de todos los tiempos.

En este punto se sitúan los orígenes del capitalismo. Portugueses y castellanos impusieron un monopolio comercial bajo el control de la monarquía, y con el desarrollo de los intercambios entre los cuatro continentes, ya podía hablarse de una economía a escala mundial.

Conocemos la causa real, el detonante, pero no la justificación que en su momento (y hay quien todavía lo defiende) se utilizó: La misión evangelizadora y civilizadora. A lo largo del tiempo, no obstante, se ha ido adaptando al pensamiento de la época. Así, en el inicio, se usaron argumentos de tipo evangelizador. En un momento en que la religión era tan importante para los pueblos, nadie osó contradecirlos. Más adelante se estableció una diferencia entre civilizados y no civilizados. Hacia el s. XIX, las tesis evolucionistas reemplazaron los lavados de conciencia anteriores. Según éstas, los africanos se encontraría en un estado poco avanzado (salvaje) en la línea de la evolución, mientras que los europeos habrían alcanzado el punto cumbre de la misma, razón por la cual tenían una “obligación moral” (Kippling) de contribuir a que el resto de pueblos de la tierra llegara a su estado. Si se parte del análisis que Walter Rodney hace en su libro How Europe underdeveloped Africa, se diría que los pueblos pasan por varias fases antes de llegar a la ideal: primero viven de forma comunal, después feudal, posteriormente llegan al capitalismo para finalizar con la fase comunista.  En nuestros días, la dicotomía se establece entre desarrollados y subdesarrollados (y con eso continúan explicándose muchas injerencias).

 Hablando de desarrollo y, retomando las ideas de Rodney, es preciso señalar que éste, nunca fue uniforme ni a nivel mundial, ni dentro de un mismo continente.  De modo que, mientras en Europa Occidental imperaba el Antiguo Régimen con su sociedad estamental, en la Oriental, persistía el feudalismo. En África también podían encontrarse muchas diferencias, así, contrastaban territorios de base comunal, en la que la familia extendida era el eje de repartición igualitaria con grandes reinos y sultanatos establecidos en Dahomey, Asanthi, Madagascar, Abisinia ó Zanzíbar, por ejemplo. De una manera u otra, queda demostrado que en África existía historia y hubo varias formas de organización previas a la llegada de los blancos.

Quizá, fue ese el momento en que ambos continentes estuvieron más próximos a niveles de desarrollo. Lo que acaeció desde entonces perfiló el boceto de lo que ahora conocemos: un mundo plagado de desigualdades.

Europa encontró su gallina de los huevos de oro fuera, si quería sacarle el máximo provecho debía realizar esfuerzos de inversión en investigación para poder llegar con sus barcos lo antes posible, surtirse y transportar la máxima carga y lograr que la mercancía no se estropeara en el viaje. El ingenio se puso al servicio de una causa llamada riqueza, al fin y al cabo ya no era necesario mancharse las manos realizando los trabajos más duros porque para eso ya estaban los africanos. Con esa mano de obra barata fue muy  fácil poblar el Nuevo Continente y lugares clave a nivel estratégico antes deshabitados como Cabo Verde ó Gorée. Las regalías y un rápido ascenso social convirtieron a América , en un lugar extraño para sus pobladores primigenios (los que no fueron exterminados, claro). La Vieja Europa, engullía oro, fagocitaba espacios y asesinaba. Unos obtuvieron más beneficios que otros: Los españoles no supieron gestionar las ganancias obtenidas gracias a su  monopolio y fueron sus vecinos del Norte los que resultaron favorecidos de su mala organización.

África, se encontraba en el principio del fin... Léopold Shengor, el que fue presidente de Senegal, declaró que la causa del subdesarrollo africano fue la esclavitud. Esta afirmación no es del todo cierta, aunque su importancia fue clave, y es que, ¿cómo podía avanzar un continente entero si carecía de la fuerza motor de cambio?. Los negreros se llevaron a los jóvenes y adultos fuertes y fomentaron las luchas internas en las que coterráneos capturaban a coterráneos. Evidentemente, los que se salvaron, estaban más preocupados por no ser atrapados que por inventar la máquina de vapor. Pero esto no fue todo, los europeos interrumpieron sus flujos comerciales intracontinentales y ocuparon las principales vías de comunicación internas, además, crearon falsas necesidades de importación de manofacturas europeas, pero nunca exportaron los conocimientos precisos para la fabricación propia.

 El siglo XIX fue testigo de la ocupación de África por parte de las potencias imperialistas. Los franceses se asentaron en la parte occidental atlántica, la zona oriental se caracterizó por tener una fuerte presencia británica, francesa e italiana y, portugueses, holandeses (boers) e ingleses se concentraron en la franja austral.

Entre 1870 y 1880 se incrementaron notablemente los viajes de exploración y descubrimiento. Las razones que  los motivaron fueron de tipo económico (interés por nuevos mercados), político- estratégico, de prestigio, científicos y religiosos.

En el Extremo Oriente asiático tampoco se libraron de “la visita” de los europeos. A finales del s. XVIII, los ingleses se establecieron en la India. El sudeste asiático era una zona apetecible debido a la política de “puertas abiertas” de China (los gobernantes del Imperio chino, se vieron obligados a ceder ante las exigencias occidentales de comercio y esto dio lugar a un movimiento nacionalista y xenófobo ente el pueblo chino) y a la apertura económica y política de Japón.

Tanta expedición trajo consecuencias negativas en el seno del Viejo Continente. Se avivó la competitividad entre las potencias y en la década de los ochenta se produjeron varios incidentes por el control del Congo y por el avance desde Egipto hacia el Sur que pretendían lograr los ingleses. Esta situación también se dio en Asia. La Conferencia de Berlín quiso poner fin a las tensiones provocadas por el reparto de África.

Desde la propia Europa, hubo varias formas de entender el Colonialismo:     
1· Los alemanes, por ejemplo, juzgaban que se trataba de una empresa demasiado complicada, pensaban que no tenían funcionarios suficientemente experimentados como para establecer un sistema de este género, así que prefirieron que la administración de Camerún, Togo, África del Sudoeste y el África del Este Alemana corriera a cargo de los comerciantes germanos emprendedores.

2· Los franceses, por su parte, entendieron que las colonias podrían ser territorios de absorción de su excedente de producción y vieron en su nacimiento el germen de nuevos mercados.

A pesar de este intento de fijación de fronteras, los conflictos coloniales terminaron por convertirse en una de las causas de la I Guerra Mundial.

Berlín significó mucho más que división, marcó el inicio de la integración de África en la periferia del sistema internacional occidental. Si bien, antes los africanos participaron en los circuitos comerciales mundiales (de la manera en que se lo permitieron) , desde este momento se tornaron en súbditos sometidos y dependientes de las potencias europeas. Para los territorios pertenecientes a Europa (que no europeos) se inventó un nuevo orden que, siempre bajo la administración colonial, se ejecutó a través de las jefaturas tradicionales, asegurando el control sobre gran parte de los habitantes. La colonización, pues, generó un sistema dual: el de los ciudadanos (colonos blancos o negros asimilados) gobernados por la ley civil y el derecho del Estado moderno, y el de la población rural gobernada mediante leyes consuetudinarias.

En cuanto a la economía, cabría decir, que se sumergió a África en un sistema basado exclusivamente en el exterior. Se impusieron monocultivos de cacao, cacahuete, café, aceite de palma...para ello no hacían falta grandes inversiones en tecnología. La industria era cosa de Europa, a los africanos les bastaba con la agricultura o la extracción minera. Sus productos eran vendidos después a precios muy competitivos, y se devolvían al continente transformados y encarecidos tras pasar por el primer mundo.

Se dice que la esclavitud había terminado, pero la realidad era otra bien distinta: Si la necesidad de materias primas era mayor se azuzaba a los africanos para que trabajaran más. Las épocas de escasez de Europa (guerras) las sudaban los africanos, multiplicando sus esfuerzos. Y cuando faltaron hombres también se echó mano del Continente Negro, prueba de ello fue la II Guerra Mundial, en la que varios soldados negros lucharon (en peores condiciones que los soldados blancos de su bando) por sus metrópolis en un conflicto que pocos entendían.

Todavía hay quien justifica el colonialismo, aduciendo que gracias a Europa, África cuenta hoy con escuelas, carreteras, hospitales, etc... A todos ellos habría que decirles que esa política de obras públicas respondió en realidad a las necesidades de la Metrópoli o de los colonos blancos afincados en África. 

En cuanto a la construcción de infraestructuras, se debió fundamentalmente, a la necesidad de mejorar las vías de comunicación que facilitaran el comercio con el exterior. En las obras murieron muchos africanos e indios, porque las condiciones de trabajo eran durísimas. Por eso habilitaron hospitales, para curar a los exhaustos negros y evitar perder toda la mano de obra esclava.

Las escuelas fueron percibidas como instituciones de aculturación y alejamiento del medio circundante. Sirva de ejemplo el que en Guinea Ecuatorial, los niños tenían que estudiar el nombre de todos los ríos, afluentes y subafluentes de “su” madre patria España, pero no se les explicaba nada acerca de su realidad más cercana, ó su lengua, y se ignoró la enseñanza proveniente de los ancianos como fuente de máximo conocimiento. En este marco, surgió una generación de africanos desubicados con aspiraciones que siempre se vieron frustradas porque los mejores puestos tenían color blanco.

En cualquier caso, todos estos “avances” corresponden a la última etapa del colonialismo.

Al fin de la Segunda Guerra Mundial,  los estados europeos estaban muy debilitados, éste y otros factores que ahora paso a detallar son los que impulsaron la descolonización. Hasta entonces, se adujeron razones para evitarla como que faltaba madurez en el autogobierno, o que se encontraban muy atrás a nivel económico, pero la resolución 1514 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en la que se declaraba que el atraso político ó económico no podía suponer un obstáculo en la concesión de independencia para los territorios colonizados, introdujo un cambio en la visión de mucha gente. Desde la ONU, comprendieron que “el mantenimiento del colonialismo impedía el desenvolvimiento de la cooperación económica internacional: trababa el desarrollo social, cultural y económico de los pueblos dependientes e iba en contra del ideal de paz de las Naciones Unidas”.

En la desintegración del aparato colonial también jugó un papel importante la Conferencia Afroasiática de Bandung (1955) en la que se señaló que “el colonialismo, en todas sus manifestaciones, es un mal al que hay que poner fin rápidamente”. Ahora bien, el fenómeno empezó en Asia. A él contribuyeron una herencia de nacionalismo en los territorios ocupados, el rol desestabilizador de Japón durante la guerra, ó la influencia del  reciente (1949) comunismo chino.

El mundo árabe también se caracterizó por su fuerte nacionalismo, cuyo origen data de principios del siglo XX, y se explica primero por el sentimiento anti-otomano y después por el anti-occidental. Allí, la descolonización se dio en dos fases: primero en la década de los cincuenta y en los setenta, afectó a la mayor parte de las tierras. En un segundo momento le tocó el turno a los pequeños estados del Oriente Próximo, ricos en petróleo.

Los últimos en alcanzar la independencia fueron los subsaharianos. En los albores del siglo XX ya existían movimientos panafricanos que reclamaban el fin de la era colonial, pero su fuerza era muy escasa. En realidad los problemas vinieron por parte de aquellos a los que denominaron “asimilados” . El empeño que muchos africanos habían puesto en su formación para poder lograr un estatus similar al de los colonos, no se vio recompensado con puestos de trabajo similares, encontraron subempleos que no se correspondían con su nivel educativo. Esto provocó un gran desaliento que se tradujo en la formación de partidos que reivindicaban un cambio. Por otro lado, y dado que al final de la dominación colonial los precios de las materias primas provenientes de África bajaron mucho, una ingente cantidad de población decidió abandonar el campo y trasladarse a la ciudad, donde sus condiciones de vida no mejoraron. Lejos de eso, tendieron a apiñarse formando suburbios de una salubridad discutible y muchos carecían de trabajo. Unos y otros estaban descontentos, y los partidos políticos creados por las élites intelectuales lograron aglutinar en su seno a un electorado de ideas más radicales que sus propias tesis fundacionales. A algunos les hubiera bastado con algo más de autonomía, pero la carrera hacia la autodeterminación ya había comenzado.

En Europa, ni tan siquiera se planteaban el perder sus territorios de ultramar. Pero tras la guerra, el peso de Europa Occidental ya no era el mismo, dependía de E.E.U.U., y es que había nacido un nuevo orden mundial antitético y bicéfalo, y ninguna de las partes se manifestó a favor del mantenimiento del régimen colonial. Los Estados Unidos tenían un problema de conciencia, porque apoyaban ideológicamente los movimientos de emancipación, pero no querían perder el apoyo de Europa, de manera que siguieron una política de ambigüedad. La Unión Soviética, en cambio, fue más clara, y llegó a prestar apoyo a varios territorios africanos en su lucha colonial. Así las cosas, la Guerra Fría se trasladó al Continente Negro, dejaron de importar los problemas internos de los incipientes países, sólo interesaba establecer bases militares con armas apuntando hacia el enemigo.

Si Europa abandonó África no fue tanto por las presiones provenientes del mundo desarrollado como porque ya no le reportaba los beneficios de otrora. África elevaba su voz, y era escuchada por otros que le daban la razón. Aplacar sus quejas hubiera requerido de grandes inversiones, que las metrópolis no estaban dispuestas a realizar.

En la década de los sesenta, la mayoría de las tierras africanas obtenía su tan ansiada independencia política. Pronto comprendieron que ésta carecía de valor si no se acompañaba de una independencia económica. Tras la descolonización, África mantuvo su economía  basada en el exterior. Las monedas de las nuevas naciones estaban ligadas a las de la metrópoli, los bancos metropolitanos dominaban  su sistema bancario y de la explotación de sus productos estrella (fruto del monocultivo) se encargaban empresas europeas.

Vemos que en el momento del “renacimiento” del continente africano, las cosas no estaban bien. Es más, cuando hablo más arriba, de independencia política también debería hacerlo con reservas. Las élites que ocuparon el poder inmediatamente después de la liberación, heredaron un sistema calcado del de la era colonial, era despótico y escasamente desarrollado. No se molestaron en construir uno nuevo porque no veían más allá de sus narices: tenían reconocimiento internacional y recibirían ayuda económica. Si para existir necesitaban ser reconocidos y  ayuda externa...¿ son acaso independientes?.

Continúo. Los nuevos estados post-colonización siguieron las fronteras trazadas por Bismarck y cía en Berlín en el siglo XIX. Extraño, puesto que el África precolonial se caracterizó por su ausencia de rigidez. Los territorios mutaban, extensos grupos de población se desplazaban, las identidades étnicas compartían espacios o viajes, incluso...Moverse era la salida natural en muchos conflictos. La descolonización, lo cambió todo.

A este pasado hay que remontarse cuando se habla de luchas tribales. Suelen explicarse, afirmando que los europeos mezclaron a distintas tribus enemigas dentro de un mismo territorio. Antes de la descolonización compartían intereses: echar a los europeos, pero una vez obtuvieron su independencia resurgieron las diferencias de tiempo atrás. Esta es la forma en la que se nos han presentado la mayoría de las guerras civiles africanas. Lo cierto es que en algunos casos si coincide con la realidad (ejemplo: Ruanda, la minoría de los pastores Batutsi gobernaba sobre la mayoría ganadera bahutu, las desigualdades endémicas y la apropiación de recursos por parte de Congo y Uganda complicaron la situación), pero en muchas ocasiones esta explicación no sirve. ¿Por qué? Porque en África llevaban compartiendo espacio distintas tribus siglos, y nunca había supuesto ningún impedimento para la correcta convivencia. Fueron los europeos los que se encargaron de fomentar las diferencias y hacerlas insalvables, convirtieron a la tribu distinta en tribu enemiga ( baste recordar las matanzas previas al fin del apartheid entre zulúes y xhosas).

Todo esto nos lleva a la situación actual:

África semi-independiente: Países reconocidos como soberanos a nivel internacional, que, no obstante han mantenido estrechos lazos con sus antiguas metrópolis. Esto podría ser hasta bonito si no fuera por el tipo de relación que se ha dado. África pasó del comunalismo al capitalismo casi sin transición, los “nuevos” países carecen de madurez política y eso se ha traducido en mandatarios corruptos fácilmente manipulables desde fuera. Para ilustrarlo me serviré de la manera en que la vecina Francia actuó tras la descolonización: creó una Zona Franca por la cual, sus ex -territorios deberían efectuar sus cuentas exteriores a través del mercado de París, aceptando conservar sus reservas de cambio en forma de francos franceses.  No contentos con eso, firmaron con Chad, Costa de Marfil, Madagascar, Yibuti, Gabón y República Centroafricana acuerdos de defensa e instalaron en cada uno de esos países tropas permanentes. Además instauraron la figura del consejero militar francés que se estableció en todas las antiguas colonias francesas (menos en Argelia, Malí y Guinea) y la República Democrática del Congo, Ruanda, Burundi, Libia y Egipto. Un dato: En 1969 había 1400 militares franceses en toda África, en 1970, 12.500.

Las injerencias en las políticas nacionales han sido constantes, y se remontan al periodo inmediatamente anterior a la descolonización. Desde las metrópolis se movieron con rapidez para lograr que los flamantes nuevos presidentes fueran pro-metropolitanos. Esto significa que encarcelaron y persiguieron a todos aquellos que parecían reticentes a continuar subyugados a intereses externos, y contribuyeron a  instalar en el poder a Jefes de Gobierno amigos, y, sobre todo, títeres. El paso de los años no ha cambiado la situación. Prueba de ello es la situación de la Suiza africana, Costa de Marfil, Laurent Gbagbo quiso salirse del redil...francés.
Tensiones permanentes en el mundo árabe: Tres son las causas principales:

1.La religión (más bien, la exacerbación de la misma) se ha convertido en refugio de estudiantes sin trabajo y  pobres en general,  el intento de las facciones más radicales de alcanzar el poder, ha degenerado en terrorismo. 

2. El conflicto iniciado por el periodista Tomás Herzl , los sionistas y los ingleses que, buscando un lugar para los judíos decidieron ocupar un espacio ya poblado por palestinos.

3. La existencia de una importante cantidad de petróleo en la zona del Golfo Pérsico. Su apropiación genera muchos problemas.

División internacional del trabajo entre centro compuesto por los países más desarrollados que son los que dirigen la economía mundial y periferia, exportadora de materias primas y fuentes de energía. O sea, que África no se ha movido de su sitio, continúa basando su economía en el exterior. Cuando alcanzó su independencia debió haber realizado una reforma interna que cambiara cada país de los pies a la cabeza. De nada sirve ser reconocido, tener un nombre ó un voto en la O.N.U. si las estructuras del colonialismo se mantienen intactas. Algunos países si iniciaron esos cambios, sobre todo aquellos con espíritu más socializante. Ese fue el caso de Angola, pero poco pudo hacer cuando hubo de dirigir todos sus esfuerzos a parar la guerra civil que la destruyó casi por completo.

Endeudamiento: Los beneficios obtenidos de los excedentes africanos nunca han sido destinados a los propios africanos, ya que la explotación de sus recursos desde la época imperialista, ha estado en manos extranjeras. Concluida la descolonización y, tras dos décadas de relativa bonanza, el sueño africano se vino abajo: en 1983 se hacía visible la recesión con una fuerte crisis financiera. El Banco Mundial hizo acto de aparición escudado en “el informe Berg”, que no sólo analizaba las causas de la recesión sino que además apuntaba algunas medidas para solucionarla: si querían recuperarse tendrían que aumentar las conexiones financieras y comerciales con el exterior con la agricultura como eje de toda actuación. La mayoría de los países africanos adoptaron estas disposiciones como planes de ajuste estructural a largo plazo. Aumentaron las exportaciones, pero la demanda no absorbió toda la oferta, y, por si esto no fuera suficiente, bajaron los precios de las materias primas. Con todo, hay que aclarar que el sector más importante generador de divisas en el África Subsahariana es el petróleo, pero se trata de una actividad que afecta a un pequeño porcentaje de población (entre el 60 y el 80% se dedica al sector primario), y que ha sufrido la misma evolución que la agricultura: bajada de precios y aumento de producción.

La política del B.M. y del F.M.I. no funcionó, pero no estaban dispuestos a reconocerlo. Una mentira ocultó a otra mentira, la marcha atrás podía ser considerada como una derrota, así que empeñados en tener la razón aún sabiendo que se equivocaban enfangaron a todo un continente confiado.  África empezó a pedir, y para recibir debía seguir las directrices del B.M. y del F.M.I., como no iban bien, seguía pidiendo. Crecía y crece la deuda y los intereses de la misma. Parece no haber salida.

Los donantes, conciertan reuniones en habitaciones verdes y obtienen derechos de explotación petrolífera a cambio de no cortar el grifo. Lo que en un principio se estableció como criterio básico de recepción de ayuda, el buen gobierno, perdió su significado. Por buen gobierno ya no se entiende al demócrata ó al que respeta los derechos humanos, sino al que está dispuesto a dejar que el país que preside se llene de multinacionales voraces, o el que permite que sean empresas extranjeras las que llenen de agujeros un suelo rico en oro negro ó diamantes. Pero, ¿quién puede negarse a recibir ayuda?.

El espejismo de la creación de la Organización para la Unidad Africana, no fue más que eso. Una institución creada para defender los intereses de los gobernantes y no de los países implicados. Nació el 25 de Mayo de 1963  con los siguientes objetivos:

        1.Reforzar la Unidad y la solidaridad de los Estados Africanos.
        2.Coordinar e intensificar su cooperación.
        3.Defender su soberanía, su integridad territorial y su independencia.
        4.Eliminar de África el colonialismo en todas sus formas.
        5.Favorecer la cooperación internacional.

En 42 años, su intervención ha sido casi simbólica , sólo en los últimos tiempos ha cobrado algo más de fuerza en conflictos como el liberiano. Pero falta mucho por hacer...

Antes de cerrar el análisis, me gustaría añadir que el fenómeno colonial tampoco fue uniforme. Hubo potencias colonizadoras más devastadoras que otras. Tal es el caso de Portugal, que exportó su atraso a las colonias. Y que, pensando que su única fuerza en Europa sería su tamaño y posesiones, se negó a abandonar sus territorios africanos embarcándose en cruentas guerras. Se dice que Luanda, había llegado a alcanzar un nivel de desarrollo superior al de Lisboa (lo cual no tiene mucho mérito), Maputo no estaba mal del todo, Bissau fue la hermana pobre, pero...tras la guerra no han quedado más que minas y tierras arrasadas por el NAPALM. Sólo cabe comenzar de nuevo...,  así!
                               
                                  BIBLIOGRAFÍA

MANDELA Nelson, El largo camino hacia la libertad,

 MARX Karl y ENGELS Friedrich, Sobre el Colonialismo, México, Cuadernos de pasado y presente, ed. Prometeo Libros, 1979.

PEÑAS Francisco Javier (ed.), África en el sistema internacional. Cinco siglos de frontera, Madrid, editorial Catarata, 2000.

RODNEY Walter, How Europe underdeveloped Africa, Dar es Salam, Tanzania Publishing House & Washington DC, Howard U.P., 1981.

CORTÉS LÓPEZ José Luis, Francia, el gendarme de África, Mundo Negro N.488.

GONZÁLEZ CALVO Gerardo, África, la tercera colonización, Mundo Negro N.490.

Con este trabajo he querido establecer la directa relación existente entre el fenómeno de la presencia europea en África y el subdesarrollo actual del continente. Me sirvo del continente africano como paradigma ilustrativo aunque podía haber utilizado cualquier otro lugar afectado por ese fenómeno, y de hecho, en varias ocasiones hago referencia al mundo árabe , el sudeste asiático e incluso el Nuevo Continente.

He intentado llevar un orden cronológico aunque en ocasiones retrocedo para fijar ideas o explicar causas perdidas en el tiempo ó me adelanto para anticipar consecuencias.

Utilizo un lenguaje que, en ocasiones roza lo coloquial porque creo que hay pasajes que lo merecen y que de lo contrario, perderían expresividad.

Me valgo mucho de ejemplos insignificantes para dotar de mayor realismo y cercanía al análisis, la colonización existió.

En cualquier caso, me quedo muy corta, como diría Ryszard Kapuscinski en Ébano: “Este continente es demasiado grande para describirlo. Es todo un océano, un planeta aparte, todo un cosmos heterogéneo y de una riqueza extraordinaria. Sólo por una convención reduccionista, por comodidad, decimos “África”. En la realidad, salvo por el nombre geográfico, África no existe”.

NOTA: TEXTO ESCRITO EN 2005