JEFFREY ABÉ PRESENTA: *ENTREVISTAS LA CELDA DE MUMIA*
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| Tutu Alicante, Director ejecutivo de EG Justice |
“Claramente, los más indicados para empoderar a África somos nosotros los africanos. EE.UU., como muchos otros países del mundo, actúa en base a sus intereses y raras veces movidos por razonamientos morales”.
¿Quién es Tutu Alicante?
Soy Guineoecuatoriano, Annobonés nacido en Malabo. Soy licenciado en sociología y derecho, con un Master en derechos humanos. Tengo el honor de dirigir la organización no-gubernamental (ONG) EG Justice. Estoy casado con una mujer mucho más inteligente y gentil que yo, y soy padre de dos lindas criaturas que dan sentido y serenidad a mi vida.
Usted es el Director ejecutivo de la organización de derechos humanos EG Justice, cuyo objetivo es “promover los derechos humanos y el estado de derecho, la transparencia y la participación cívica para construir una Guinea Ecuatorial más justa.” ¿Cómo trabaja EG Justice para lograrlo? ¿Qué acciones realiza EG Justice?
Trátame de tú, por favor.
La misión de EG Justice consiste—como bien dices—en promover los derechos humanos, el estado de derecho, la transparencia, y la participación cívica en Guinea Ecuatorial. Tenemos cuatro programas o áreas de trabajo. Creemos que una sociedad democrática necesita de manera esencial fuentes independientes de información, por eso, ponemos a disponibilidad del público un centro electrónico de información; y elaboramos informes analíticos sobre temas relevantes a la situación socio-política y económica de Guinea Ecuatorial. Estamos convencidos de que la información es poder. Por otro lado, mediante el EG Policy Forum, un foro de intercambio de ideas, juntamos a expertos de varias ramas, miembros de la sociedad civil, representantes de gobiernos, etc. para debatir y entre todos trazar objetivos y soluciones a ciertos problemas que afectan a Guinea Ecuatorial. Por último, llevamos a cabo varias iniciativas de presión o cabildeo ante las Naciones Unidas, organismos multilaterales, y gobiernos relevantes, incluido el gobierno de Guinea Ecuatorial.
El también annobonés Fameyong Sálet Tómum afirma en su libro Guinea Ecuatorial: la solución (“federal”) que “Con un mínimo escrutinio analítico de la realidad ecuatoguineana no es difícil concluir que actualmente las afinidades políticas son esencialmente nacionalistas, lo que imposibilita que sea racionalmente creíble una traslación de electores entre los grupos nacionales e inverosímil la posibilidad de una alternancia étnica en el ejercicio del poder”.
Si uno observa el equipo de trabajo de EG Justice comprueba que está formado por guineoecuatorianos originarios de diversas etnias (fangs, bubis, annoboneses, etc). ¿Qué opina al respecto? ¿Considera que dicha diversidad concede a vuestra organización mayor representatividad y credibilidad?
No sería del todo correcto decir que la diversidad del grupo de consejeros Guineoecuatorianos en nuestra organización es mera coincidencia. Tampoco sería justo decir que tenemos en nuestro grupo de consejeros la diversidad que necesitamos. Claramente, necesitamos más mujeres y más jóvenes. La etnicidad de nuestros consejeros y la de otra gente afiliada a la organización nunca ha sido un requisito o criterio de inclusión. Para una ONG de derechos humanos, la representatividad étnica o nacional no tiene por qué ser un factor eje. Tomemos como ejemplo a Human Rights Watch, a Amnesty Internacional, o a Intermon Oxfam; la representatividad étnica de sus empleados, consejeros, directores, etc. no es lo que les otorga credibilidad. En EG Justice, creemos que nuestra credibilidad depende del compromiso, la tenacidad, y la rigurosidad con que trabaja nuestro equipo. Estos fueron los criterios que nos guiaron a la hora de invitar a los consejeros y demás personas afiliadas a la organización. Insisto, que claramente no hemos sido suficientemente acertados en todo esto, puesto que se nota la falta de voces jóvenes y femeninas en nuestro equipo. Tenemos campo que cubrir.
Creo que el análisis de Fameyong Sálet Tómum—que por cierto es tío directo mío— se refiere al campo político, al terreno de los grupos que aspiran al poder político. He de confesar que de política de elecciones, y alternancias en el ejercicio del poder, yo entiendo muy poco más de lo que sabe mi amigo en Sampaka, y que EG Justice entiende todavía mucho menos.
El 9 de junio de 2009 el portal de comunicación El Confidencial Digital publicaba la siguiente noticia: “Tutu Alicante ha pasado en fechas recientes por Madrid y Barcelona. El ecuatoguineano ha conseguido relevancia internacional, no sólo por ser uno de los más preparados académicamente en la oposición política, sino por el éxito que está teniendo su ‘lobby’ radicado en EE. UU., ‘EG Justice’. Tutu Alicante ha estado en Madrid y Barcelona. Se espera que su papel sea fundamental en la articulación de políticas entre EE. UU. y España en torno a Guinea Ecuatorial. Alicante tiene contactos de alto nivel con la administración Obama.” ¿Dicha información es cierta?
Había jurado nunca responder a las invenciones y tergiversaciones del Confidencial Digital, pero voy a hacer una excepción por el respeto que tengo a tu trabajo.
Es verdad que estuve por esas fechas por Madrid y por Barcelona. El resto de lo que dice el párrafo es fruto de la imaginación del autor del artículo. Por el trabajo de cabildeo que lleva a cabo EG Justice en las Naciones Unidas, en USA, en España, y en otros países de Europa, evidentemente se reconoce a la organización y a los que estamos afiliados con ella. Trabajamos sobre Guinea Ecuatorial, un país pequeño y en la lupa mundial—entre otras razones—por su no-muy-envidiable record de derechos humanos, corrupción, y falta de democracia. No debería ser difícil de entender que nuestro trabajo—destinado a presentar una imagen diferente a la que presenta el gobierno de Guinea Ecuatorial mediante su lobby en Washington—capte la atención de los interesados en los avances sociopolíticos y económicos en Guinea Ecuatorial. Eso no nos convierte en un lobby, como erróneamente insinúa el artículo que citas, y eso—lamentablemente—tampoco nos adjudica ningún contacto de alto nivel con la administración Obama, como da a entender el autor del artículo.
Dado que usted reside en EE.UU debe seguir de cerca las relaciones entre la administración Obama y el gobierno de Guinea Ecuatorial. ¿Qué valoración hace de las relaciones políticas que establecen el gobierno norteamericano y español con Guinea Ecuatorial? ¿En qué cree que se basan?
Parece cada día más cierto que entre los estados hoy no existen aliados sino intereses. El petróleo parece haberse convertido hoy en la única moneda de cambio o razón por la que mantener relaciones bilaterales con Guinea Ecuatorial.
El gobierno de EE.UU. todavía publica anualmente un informe de derechos humanos sobre varios países, incluido Guinea Ecuatorial. No ha cambiado su tono ni opinión sobre la cruda realidad de falta de libertades que afectan a los residentes en Guinea Ecuatorial. A puertas cerradas, más de un alto funcionario en España, EE.UU., y muchos otros países te diría que el régimen reinante en Guinea Ecuatorial es una aberración. En el Consejo de Derechos Humanos de la ONU o, por ejemplo, en UNESCO, más de un representante te diría que el gobierno en Guinea Ecuatorial es una broma pesada. Incluso hay gobiernos africanos—miembros de la Unión Africana—que confidencialmente te dirán que a nuestros líderes Guineoecuatorianos les faltan tornillos esenciales. Sin embargo estamos obligados a pensar que las relaciones políticas bilaterales entre Guinea Ecuatorial y los países que mencionas se mueven por otros hilos. Tengo que matizar que el caso de España y Guinea es un poco más complejo y difícil de diagnosticar. Aquí tengo que remitirte a amigos como José Luis Nvumba, Justo Bolekia Boleka, Paco Zamora Loboch y otros que viven en España y conocen mejor el modus operandi, la historia, o los motivos por los que se mueven—si consiguen moverse—los gobiernos de España.
¿Qué opina sobre la celebración de la XXVII Cumbre de la Unión Africana celebrada en Guinea Ecuatorial? ¿Hace una valoración positiva o negativa?
Hay que matizar que la cumbre fue celebrada en Sipopo (ciudad artificial y construida ex profeso para la cumbre dentro de la isla de Bioko), y no en Guinea Ecuatorial. Sipopo y Guinea Ecuatorial son dos realidades muy distintas.
Fue la segunda Cumbre que no fue precedida por un encuentro de las organizaciones de la sociedad civil africana. La primera vez que eso ocurrió fue durante la Cumbre celebrada en Trípoli hace un par de años. Y sabemos lo que les asemeja al gobierno reinante en Guinea Ecuatorial con el recientemente expulsado gobierno de Libia.
El tema central de esa cumbre celebrada en Sipopo era el empoderamiento de la juventud. Sin embargo sabemos que a un mes de la cumbre el gobierno cerró los centros escolares y evacuó de Malabo a varios jóvenes—según ellos, para garantizar la seguridad pública.
En Sipopo el gobierno gastó casi mil millones de dólares para impresionar a la comunidad internacional. Ese dinero se pudo haber utilizado para mejorar la calidad de vida de los guineanos, que siguen resignados al Horizonte 2020.
Está también el ejemplo de periodistas alemanes a quienes se les confiscó y borró material grabado que el gobierno no quería que viese la comunidad internacional. En fin. ¿Qué ha aportado de positivo la Cumbre Africana a los guineanos de a pie? Poquísimo, si algo.
¿Cree que se debe apoyar la reforma constitucional promovida por Teodoro Obiang?
Tendría que saber lo que contiene la propuesta del Sr. Obiang para opinar al respecto. Tengo entendido que incluso algunos de los designados a reunirse en Annobón para debatir las propuestas no saben del contenido de las reformas.
Esta falta de transparencia que caracteriza a nuestro gobierno dificulta que ciudadanos interesados como tú y yo podamos participar de manera activa en la construcción de nuestro país. No podemos cumplir con nuestros deberes cívicos cuando el gobierno es el primero en poner trabas o en no hacernos partícipes de la gerencia del estado; la res pública.
Si la pregunta es si se necesitan reformas constitucionales en Guinea Ecuatorial, eso cualquier taxista en Malabo, o cualquier vendedora del mercado público te lo responde de manera positiva.
En opinión mía, antes de embaucarse en reformas constitucionales, necesitamos en Guinea garantizar las libertades intelectuales (libertad de expresión, libertad de prensa, libre acceso a información) y las libertades políticas. Mientras no haya un periodista dentro del país que me pueda contar con pelos y señales los detalles y pormenores de la reforma constitucional, y dar su opinión sin miedo a represalias, estamos poniendo el carro antes del burro. Mientras haya representantes de partidos políticos que se nieguen a participar en el debate de las reformas, vamos por mal camino. Mientras el pueblo no conozca todos los detalles de la reforma propuesta por su presidente, antes de ir al referéndum, el presidente debería preguntarse si dirige a un pueblo o a una manada de corderos.
En vuestra página (www.egjustice.org) se argumenta que “EG Justice fue establecido en 2008 en los EE.UU. (dado que las organizaciones de derechos humanos no pueden trabajar como tal dentro de Guinea Ecuatorial)”. Al leer vuestra razonable argumentación me vinieron a la cabeza una serie de preguntas. Preguntas como ¿En qué país murió Malcolm X? ¿quién está detrás de su muerte? ¿En qué país murió Martin Luther King? ¿quién está detrás de su muerte? ¿Dónde y qué país persiguió al Partido Pantera Negra hasta provocar su disolución? ¿Qué país obligó A Fela Kuti a abandonar EE.UU. y regresar a Nigeria debido a su activismo?
¿Considera de que el gobierno de EE.UU. es el más indicado para prestar su ayuda en relación al empoderamiento de África?
Estas preguntas son—como dice la santa madre iglesia—justas y necesarias. Como defensores de los derechos humanos tenemos que pedir cuentas a EE.UU. por sus violaciones y aberraciones. Y sé que existen un sin número de organizaciones dedicadas a eso.
Claramente, los más indicados para empoderar a África somos nosotros los africanos. EE.UU., como muchos otros países del mundo, actúa en base a sus intereses y raras veces movidos por razonamientos morales. En los países africanos donde (y cuando) los intereses de EE.UU. coinciden con la necesidad de empoderamiento de la sociedad civil el gobierno de EE.UU. eventualmente presta tal ayuda.
Un factor que casi le absuelve a EE.UU. de la muy acertada critica que haces es su alternancia política. Los gobiernos que vieron morir al Doctor King, a Malcolm y a tantos y tantas activistas no tienden a ser los mismos que muestran interés por empoderar a África. Además, creo que gente como el Presidente Carter, Clinton, Gates, Soros, y muchos otros más están demostrando con su trabajo que EE.UU. es una moneda con más de una cara.
Bisila Bokoko es una ilustre valenciana de origen guineoecuatoriano que reside en EE.UU. Bisila fundó el proyecto solidario Bisila Bokoko African Literacy Project, cuyo objetivo es la construcción de bibliotecas en África. ¿Tiene el placer de conocerla? ¿Qué opina de su proyecto?
Conozco a Bisila Bokoko. Ella fue una de las primeras personas en apoyar EG Justice. Fue miembro de la junta directiva durante algún tiempo. El proyecto BBA me parece fenomenal y envidiable. Los niños son nuestro futuro. Eso, lo han dicho grandes personajes, y de mil maneras mucho más elocuentes. Con su trabajo, Bisila Bokoko está ayudando a hacer posible un futuro prometedor al empoderar a esos niños. Es una lástima que Guinea Ecuatorial no presentase las condiciones idóneas para que el proyecto BBA se pudiera llevar a nuestros poblados. Seguro que eso le habría encantado a Bisila. Nuestro gobierno debería tomar nota.
Concluya la entrevista añadiendo lo que usted desee.
Quiero felicitarte por el trabajo que estás haciendo. Hay muchas conciencias por despertar en nuestro país y con tu trabajo estas contribuyendo a despertar del sueño y la inacción a nuestra juventud.
No me preocupa tanto el régimen político que gobierna Guinea Ecuatorial hoy. Ellos también perecerán. Lo que más me mantiene despierto por las noches son las mentes jóvenes que han perdido el norte, y las que ni siquiera saben de la brújula o del compás. El hecho de que la mayoría de la población actual haya nacido durante la primera o la segunda (e imperante) dictadura de nuestro país, sumado al aislamiento (cultural, lingüístico, etc.) en que se vive en nuestro país, suponen un daño a nuestra psicología nacional y personal que no son fáciles de superar. Sobre todo, porque faltan parcelas de libertad, espacios democráticos, en los que podamos dialogar libremente y forjar colectivamente una nación libre basada en el respeto de la ley, en los derechos humanos, y/o en principios democráticos.
Por darte una pequeña anécdota: no deja de sorprenderme la facilidad con la que amigos míos que regresan a Guinea, tras unos años en España, tan pronto como consiguen un puesto de trabajo y se les crece un pelín la panza, se olvidan de que el resto del pueblo, nuestros amigos que no tuvieron la oportunidad de salir a estudiar a Madrid, siguen viviendo en la miseria. No deja de sorprenderme su falta de capacidad de análisis crítico; o tal vez sea falta de voluntad y no de capacidad—no sé yo. Me sorprende la facilidad con la que absuelven al estado, al gobierno, y a los gobernantes, de todo mal, argumentando, por ejemplo, que en todo proceso de urbanización hay gente que pierde terrenos, y que si las víctimas no registran sus propiedades, el gobierno no tiene la culpa de que algunos pierdan terrenos. Esta es una anécdota insignificante, pero dice algo sobre nuestra salud psicológica como nación y como individuos; y dice mucho sobre cuánto conocemos o desconocemos nuestros derechos, y hasta dónde podemos reivindicarlos…
Cuando se mueran los dirigentes actuales—que algún día, como todo ser humanos, tendrán que morir—todavía estarán vivos estos amigos míos; y no sé yo cómo saldremos del atolladero en el que nos encontramos con mentalidades tan poco críticas como con las que contamos.
Finalmente, quiero remitir a tus seguidores a la campaña contra la corrupción que está llevando a cabo EG Justice en nuestra página web. El silencio y la inacción son los peores remedios para combatir la injusticia. Poe eso rogamos a toda y todo ecuatoguineano que contribuya a eliminar la corrupción en Guinea Ecuatorial denunciándola a viva voz.
Gracias por esta oportunidad.

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