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viernes, 4 de noviembre de 2011

Remei Sipi (por Jeffrey Abé)

Remei Sipi Mayo, escritora bubi
Remei Sipi es una mujer bubi nacida en Rebola, pueblo situado en la Isla de Bioko (Guinea Ecuatorial). Desde hace años reside en España, país en el que ha contribuido decisivamente, con su trabajo y esfuerzo, al análisis de la situación de las mujeres inmigrantes (especialmente las africanas) en tierras españolas.
Remei Sipi es hija, madre y abuela. Remei Sipi es bubi, guineoecuatoriana y africana. Remei Sipi es feminismo. Remei Sipi es feminismo negro. Remei Sipi es un nombre que debe quedar grabado en nuestra mente y en la de nuestros niños (especialmente nuestras niñas). “Remei Sipi” es la respuesta que dará la niña negra a su padre cuando dentro de unos años éste le pregunte ¿cuál es el nombre de la primera mujer negra que tuvo una editorial en España? Remei Sipi es muchas cosas, pero empezaré por el principio.
Cuando conocí a Remei Sipi por primera vez, hará aproximadamente un año, yo ya sabía quién era ella (había leído algún libro suyo y también había visto varias entrevistas suyas en internet, por lo que su cara me resultaba más que familiar).
El destino quiso que la conociese en un encuentro fortuito. Era sábado por la mañana. Yo, como en otras tantas ocasiones, me dirigía a la librería más interesante de Barcelona, la Lliberia La Ploma (especializada en África Negra), con la intención de comprar algún que otro libro que me siguiese ayudando a descubrir mis orígenes africanos.
De hecho, los libreros de dicha librería, al ver que acudía a menudo en busca de libros sobre Guinea Ecuatorial, me habían comentado en alguna de mis anteriores visitas que Remei Sipi realizada periódicamente talleres sobre cultura africana en su librería. Lamentablemente, todavía no había tenido el placer de conocerla.
Volvamos al encuentro fortuito… el caso es que, faltando escasos metros para llegar a la librería vi en la acera a una señora negra rodeada de un grupo de niños negros. La reconocí: era Remei Sipi Mayo. Por lo visto, acababa de impartir un taller.
-       Perdone, ¿es usted Remei Sipi? le pregunté.
-       Sí, ¿nos conocemos? me contestó.
-       Bueno, usted no me conoce a mí pero yo a usted sí. He leído algunos libros suyos.
El grupo de niños que acompañaba a Remei me miraba sin dar crédito a la situación. Todos ellos eran menores de edad, pero todos eran lo suficientemente mayores como para saber interpretar lo que estaba sucediendo. Debieron pensar ¿qué hace este chico saludando a la tía Remei con esta admiración? ¿Acaso la tía Remei es famosa?
Hablé un poco más con ella, y, sin entretenerla más, nos despedimos cariñosamente.
 Me fui contento por dos razones. Primero, ¡había conocido a Remei Sipi! Segundo, un grupo de niños y niñas negros acababa de presenciar como un chaval negro mostraba su respeto a una señora negra por su contribución literaria y asociativa en relación a la comunidad africana y afrodescendiente en España.
Así conocí a Remei Sipi. de forma repentina e inesperada. A partir de ahí, he coincidido con ella en infinidad de eventos, conferencias, presentaciones de libros, etc.  Hoy, si nos encontramos por la calle, ella también me reconoce. Y que la primera mujer negra en España en tener una editorial me conozca, es motivo de orgullo (al menos para mí).
Durante todo este tiempo he podido constatar que allí donde aparezca el nombre Remei Sipi, hay, también, unas palabras de agradecimiento y respeto por parte de la persona que lo pronuncie. Creedme si digo que no exagero, lo sé por experiencia, no sólo por el acto que protagonicé el día que la conocí, sino por muchos otros actos posteriores que indican que Remei es una persona a la que debemos mucho (mucho respeto sobre todo).
Lo pude ver el día de la presentación de La Última Escalada, libro de Juan Manuel Davies. En dicha presentación, Justo Bolekia Boleká, que acudió a Barcelona para participar en el evento, pronunció unas más que merecidas palabras como reconocimiento a la labor que Remei realiza a la hora de facilitar que algunos de sus colegas puedan publicar sus libros a través de su editorial (Editorial Mey).
Lo pude ver, también, el día que quedé con el político Fameyong Sálet para que me entregase su libro (Guinea Ecuatorial: La solución federal), y me dijo que había podido publicar su libro, entre otras cosas, gracias a la ayuda de Remei Sipi.
Lo pude ver, también, el día que abrí un libro de Juan Manuel Davies, y una de las personas a las que dedicaba su obra era Remei Sipi.
Podría seguir con infinidad de ejemplos, pero prefiero no hacerlo porque sé que a Remei no le gustan este tipo de reconocimientos. Remei es una persona humilde y sencilla, y la humildad y la sencillez son dos cualidades que, cuando las posee una gran persona, infunden respeto.
Decía el escritor camerunés Inongo-vi-Makomè en su obra España y los negros africanos que los africanos “cogemos fácilmente las exigencias del medio que nos envuelve y la adaptamos a nuestra propia cultura y después convivimos”. También escribía que “observo que los negros que viven en Cataluña y los que lo hacen en Madrid ya tienen caracteres bastante distintos. Esta diferencia se nota un poco más a nivel de los ecuatoguineanos”. Considero que la opinión de Inongo es bastante acertada. En el caso de Remei, sabiendo que es africana, siempre reivindica su catalanidad y percibo en ella ciertas actitudes características de los catalanes. De hecho, su propio nombre es catalán.
Yo, al haber nacido en Cataluña, estimo que la catalanidad de Remei Sipi también ha ayudado a que nos entendamos todavía mejor. Hablamos indistintamente en catalán o castellano, aunque, siendo sincero, lo que verdaderamente me gustaría sería poder entablar una conversación con ella en lengua bubi o fang, las lenguas que verdaderamente son de nuestra naturaleza. Nuestras lenguas, las lenguas africanas.
Finalizo mi escrito no sin antes recalcar de nuevo la importancia de que en un futuro no muy lejano nuestros chicos (y, vuelvo a repetir, sobre todo nuestras chicas) conozcan el legado de la señora Remei Sipi. Nuestra gente necesita referencias negras en las que inspirarse. Y, sin lugar a dudas, cualquier chica guineoecuatoriana o hija de ecuatoguineanos en España que indague en la contribución a nivel cultural, literario y asociativo de las mujeres guineoecuatorianas en España, tendrá en Remei Sipi la respuesta a su búsqueda.

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